Como consecuencia de la reapertura del tramo hasta Meinerzhagen, se reconstruirá toda la estación de Gummersbach. El nuevo andén debía ser transitable por los dos lados y estar completamente techado. Para ello, se llevó a cabo un techo de andén de Hering de tipo Bodenheim light. En julio de 2014, Hering terminó el techo de andén y una marquesina en la zona de la entrada al paso subterráneo.
El techo, que abarca el andén central con rampa y escalera, tiene unos 90 m de largo y dibuja un transcurso cónico. También cabe mencionar la curvatura extremada del andén, que hizo que se tuviera que realizar un trazado poligonal del borde del tejado. Para cumplir con el ceñido calendario, el montaje con grúas de la estructura de acero se tuvo que llevar a cabo en solo dos semanas, en brevísimas pausas de cierre con la estación en funcionamiento.
Desde finales de julio, se han terminado los trabajos restantes en el techo de andén Bodenheim light y los pasajeros ya pueden emprender su viaje con los pies secos.



